Denunciar un comportamiento ilegal o poco ético en el trabajo puede ser una decisión difícil para los empleados. Aunque es importante denunciar las irregularidades, a los empleados les pueden preocupar las represalias o la revelación de su identidad. Exploremos lo que los empleados deben saber sobre la confidencialidad de su información cuando denuncian una conducta ilegal o poco ética en el trabajo.
Denuncia anónima
La mayoría de las empresas disponen de una línea telefónica directa u otro mecanismo de denuncia confidencial para que los empleados informen de sus preocupaciones. Estos canales de denuncia están diseñados para proteger la confidencialidad del denunciante y permitirle informar de sus preocupaciones de forma anónima. Cuando un empleado se pone en contacto con la línea directa o presenta una denuncia en línea, se le da la opción de permanecer en el anonimato. Si opta por el anonimato, su identidad quedará protegida durante la investigación.
Políticas de no represalias
Las empresas tienen políticas en vigor que prohíben las represalias contra los empleados que denuncian sus preocupaciones de buena fe. Estas políticas están diseñadas para proteger a los empleados de las represalias de sus supervisores o de otros empleados. Si un empleado sufre represalias tras comunicar una preocupación, debe informar de ello a su supervisor o al departamento de recursos humanos.
Acceso limitado a la información
Para proteger la confidencialidad del informador, las empresas limitan el acceso a la información contenida en el informe a quienes necesitan conocerla. Esto puede incluir el departamento de cumplimiento, el departamento jurídico y otras personas implicadas en la investigación. Los empleados que no estén directamente implicados en la investigación no tendrán acceso a la información contenida en el informe.
Acuerdos de confidencialidad
Los empleados implicados en la investigación pueden verse obligados a firmar acuerdos de confidencialidad. Estos acuerdos prohíben la divulgación de información relacionada con la investigación a cualquier persona que no esté directamente implicada en la investigación. Los empleados que violen los acuerdos de confidencialidad pueden enfrentarse a medidas disciplinarias, incluido el despido.
Protección jurídica
En algunos casos, los empleados que informan de sus preocupaciones pueden estar protegidos por leyes estatales o federales. Las leyes de protección de los denunciantes prohíben las represalias contra los empleados que informen de preocupaciones relacionadas con determinados tipos de mala conducta, como las infracciones de la normativa medioambiental o de las leyes sobre valores. Los empleados que no estén seguros de estar protegidos por las leyes de protección de los denunciantes deben consultar a un abogado.
Seguimiento e información
Después de que un empleado comunique una preocupación, debe recibir información sobre el resultado de la investigación. Aunque los detalles de la investigación no pueden revelarse para proteger la intimidad de los implicados, los empleados deben ser informados de las medidas adoptadas para resolver el problema. Esta información puede ayudar a los empleados a sentirse más cómodos a la hora de informar sobre sus preocupaciones en el futuro.
Los empleados que denuncian comportamientos ilegales o poco éticos en el trabajo deben saber que su información será confidencial. Las empresas disponen de políticas y procedimientos para proteger la confidencialidad del denunciante, incluidas opciones de denuncia anónima, políticas de no represalias, acceso limitado a la información, acuerdos de confidencialidad y protecciones legales. Los empleados deben sentirse cómodos informando de sus preocupaciones y deben recibir información sobre el resultado de la investigación para ayudar a generar confianza en el proceso de denuncia.
